Cómo manifestar desde tu energía femenina

¿Cómo manifestar lo que deseas?

Una tarde en un lugar lejano, nos fuimos a ver un atardecer al borde de un lago. Nuestra anfitriona nos llevaba en su carro hacia un faro, al extremo de una península plana y descubierta de montañas y nubes, rodeada de agua.
A nuestra izquierda, el sol se fue recostando, tiñendo el cielo de colores. Justamente opuesta al sol, a nuestra derecha, emergió una luna llena plena. Y presenciamos la mágica situación de ver al Sol y a la Luna en perfecto equilibrio el uno con la otra. Sentí que en sus dos energías poderosas y equilibradas, se miraban y danzaban.
La energía del Sol irradiaba hacia afuera y tocaba todo con su luz y calor. Sus rayos dorados y violetas salían como chorros, acariciando todo lo que alcanzaban a abarcar con poder, fuego, calor y vida. El Sol es el máximo manifestador: simplemente, su Luz crea todo lo que vemos.
La Luna, iridiscente, parecía iluminar desde adentro. La vi nadar sensualmente entre el profundo azul del cielo, reflejando soberanamente la energía del Sol. La Diosa misteriosa se expresaba magnéticamente, nutriendo su propia luminosidad, gestando vida desde su vientre blanco y redondo.
Me di cuenta que el frágil equilibrio entre estos astros y su armoniosa danza de energías alrededor de nuestro hermoso planeta azul, es lo que nos contiene y nutre a nosotros y a todas las formas de vida. Y esta imagen representa las energías que desde siempre hemos llamado “masculina” y “femenina”.

La energía masculina es como la del Sol. Se proyecta hacia el exterior, calienta con sus acciones, llega a su resultado, y sin ella no podemos manifestar. Es una energía lineal porque el Sol sale igual todos los días, y es una energía del día y del aire. En nuestro mundo diario, la energía masculina se manifiesta de la siguiente forma:

  • Hacer estrategias, planes de acción y proyecciones financieras
  • Actuar, concretar, materializar lo que deseas
  • Establecer vínculos, alianzas, y/o estructuras de proyectos o emprendimientos
La energía femenina es como la Luna; cíclica, atrayente, gestora. Contiene y nutre la energía de la creación. Abre el espacio, permite y fluye, su energía está atada con las mareas, la noche, la magia y los sueños. Actividades que reflejan esta energía incluyen:
  • Meditar o ensoñar, para generar claridad sobre lo que deseas
  • Nutrir tu energía y tu sensación de estar completa y de ser abundante, de que nada falta
  • Expresar de manera creativa tus deseos (pintar, escribir)
¿Y esto que tiene que ver conmigo? te preguntarás…pues, todo. Contigo y con tu sentido de equilibrio, armonía y poder de manifestación. Y te voy a contar cómo.
Pregúntate qué tan cerca estas de vivir tu vida soñada, de manifestar todo de lo que más quisieras para ti. Acá no se trata de tener muchas cosas materiales pero poca salud, o muchos amigos pero poco amor. Se trata de que sientas que tienes por encima de un ocho sobre diez en cada uno de los aspectos en tu vida: relaciones, salud, pareja, trabajo, diversión, aventura y evolución personal.
Pregúntate como es tu proceso de manifestación. De pronto eres más de hacer un plan de acción y actuar, apoyándote en tu energía masculina, pero te agotas o te sientes ansiosa o con la necesidad de controlar. O al contrario te identificas más con la intuición, la ensoñación y el deseo de la energía femenina, pero no alcanzas a materializar lo que deseas. Lo importante es conocerte y saber si sientes equilibrio entre las dos energías o estás más en una polaridad.
Si estás en tu polaridad masculina, y tiendes a buscar materializar algo desde la acción, intenta abrir espacios para meditar, abrir la energía en tu corazón de lo que quieres, y contener tu espacio interior para atraer la creatividad de lo nuevo que se está gestando en ti.
Si te encuentras más en tu energía femenina, intenta complementar tu intuición y tu deseo manifiesto, con acciones de concreción. Un plan de acción, o una alianza pueden lograr manifestar eso que deseas.
Nos enseñan principalmente a manifestar desde la acción y la concreción de planes. Y esto lo hice durante muchos años: con resultados, pero sufriendo consecuencias de estrés, ansiedad, y sentir un menor nivel de poder personal para atraer mis nuevas realidades.
En mi larga y variada experiencia de la manifestación consciente, yo creo que se generan mejores y más felices resultados empezando por conectar y nutrir nuestra energía femenina de la gestación, aclarando lo que queremos y creando espacios para gestar nuevas realidades, y luego, una vez tenemos esta claridad, emprender las acciones necesarias para concretar nuestros sueños.

Te deseo que hagas conscientes tus energías y logres que dancen en equilibrio, para manifestar tu abundancia, plenitud, y armonía.

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