Volver a tu esencia: un viaje de regreso a ti misma

En un mundo donde las voces externas a menudo intentan definir quiénes somos, quiero invitarte a retornar a un lugar más genuino, aquel donde reside tu verdadera esencia. Este viaje de regreso a uno mismo es tanto un acto de valentía como de amor propio, especialmente cuando las mareas de la vida nos llevan por caminos inciertos.

El año pasado fue uno de transición y aprendizaje profundo para mí. A veces me sentí como una marinera en medio de una tormenta, con el horizonte apenas visible. Las rupturas personales y profesionales me llevaron a replantearme qué estaba realmente tratando de sembrar en el mundo. Tal vez puedas sentirte identificado con esa sensación de intentar plantar raíces en suelo inestable, buscando un propósito en medio de la confusión.

Fue en esos momentos que descubrí que amarnos radicalmente es la clave para volver a conectar con nuestra esencia. Amarnos significa abrazar cada parte de nosotros, incluso aquellas que a veces nos incomodan o que intentamos ocultar. Significa mirar nuestras heridas con compasión, aceptar nuestra historia y recordar que, a pesar de las tormentas, nuestra luz interior siempre puede guiarnos.

La introspección me mostró que nuestra creatividad es un aliado poderoso en tiempos de cambio. Es esa chispa interior la que nos guía de regreso a lo que realmente valoramos. Aunque el terreno a nuestro alrededor puede parecer desalentador, dentro de nosotros existe un potencial inexplorado que nos llama a alinear nuestras acciones con nuestras mayores pasiones y convicciones. Reflexiona sobre cuál es tu \»tierra fértil\». En un entorno saturado de demandas externas, es fundamental descubrir un espacio interno que apoye tus aspiraciones y sueños.

Mi reciente viaje por Asia fue una metáfora de este reencuentro. Malasia me regaló la dulzura del rambután, playas claras con arenas suaves, aguas cristalinas llenas de vida, y templos milenarios que me recordaron la importancia de bajar el ritmo, soltarlo todo y dejarme sostener en paz y armonía. Contemplar en serenidad, nutrirme de belleza y permitirme reencontrarme con mi esencia salvaje, gozosa y libre.

Después, Singapur me sorprendió con su arquitectura moderna y su amor por la naturaleza. Esta ciudad me inspiró a soñar con un futuro donde diseño y sostenibilidad puedan coexistir. Como alguien que hace más de 15 años trabaja para promover la construcción sostenible, ver su museo de ciencia certificado LEED Platino me llenó de esperanza. Me recordó que, en un mundo que enfrenta límites de recursos y crisis climática, necesitamos diseñar desde la creatividad, el respeto y el amor por la naturaleza.

Este viaje me devolvió a Bogotá renovada y lista para abrazar mis causas y proyectos con una nueva mirada, una mirada esperanzada. Y ahora quiero compartir contigo lo que he aprendido: nuestra esencia está siempre ahí, esperando que volvamos a escucharla y a nutrirla.

Con amor y autenticidad,
Aleja Torres Dromgold

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