30 años sembrando propósito: mi historia en Revista Semana

Quiero compartirte algo que nace desde un lugar muy profundo. Hace poco se publicó un artículo sobre mi camino en la Revista Semana, y para mí representa más que palabras en una página: es una síntesis de lo que he venido sembrando, caminando y sosteniendo desde hace más de treinta años.

Guiada por un llamado interior, convertí un sueño —que en algún momento pareció idealista— en una misión de vida: proteger la Tierra, impulsar empresas con alma y promover una forma de liderazgo que nace del propósito, no del ego. Compartir este texto es una forma de abrir el corazón, de reafirmar que sí es posible crecer con raíces firmes y conciencia viva.

Yo sé que muchos de ustedes sienten el deseo de transformar el mundo, o por lo menos de hacerlo un poco mejor. Y eso nos une a todos, y nos ha dado la visión y fortuna de unirnos por un sueño compartido, por un propósito que nos trasciende.

Llegué a ser gestora de proyectos ambientales y regenerativos gracias a un sueño que tuve hace casi 30 años, en un Parque Nacional en Argentina, durante un viaje de nueve meses acampando y comulgando con la naturaleza. Esa noche soñé con mi familia usando tarjetas de crédito con planes de millas, comprando cada vez más para viajar más, y desperté con una certeza que no me abandonó nunca: la Tierra no aguantaría tanto consumismo. Mi propósito en esta vida es velar por ella y ayudar a cuidarla.

Después de esa experiencia me salí de un prestigioso trabajo en el sector financiero, me fui a estudiar una maestría en temas sociales y ambientales en la Universidad de Berkeley, y cuando volví a Colombia convertí cada oportunidad laboral en una manera de profundizar en ese propósito. Primero lideré un proceso de sucesión en nuestra empresa de familia Contempo, convirtiéndola en una empresa centrada en valores y en una de las certificadas B mejores del mundo. Luego trabajé con el Banco Mundial formulando iniciativas de conservación de biodiversidad, como el Fondo Patrimonio Natural. Después, como jefe de asuntos internacionales del Ministerio de Ambiente, ayudé a gestar Visión Amazonía, uno de los proyectos de cooperación internacional más duraderos, logrando las firmas del sí por cientos de millones de dólares por parte de Noruega, Reino Unido y Alemania. Trabajé también con The Nature Conservancy, liderando la estrategia con los donantes.

Paralelamente, co-fundé dos redes empresariales: el Consejo Colombiano de Construcción Sostenible, que ya ha llegado a 200 miembros, y FBN – Family Business Network, que tiene 120 miembros para apoyar las mejores prácticas y la perdurabilidad de las empresas de familia.

Queriendo transformar el mundo, llevo 30 años formulando y liderando proyectos ambientales y empresas centradas en valores. Y he tenido la gran fortuna de ver cómo cada uno de estos proyectos se ha vuelto grande y ha escalado más allá de mis mayores sueños. Transformar el mundo es el mejor motivo para liderar con propósito y crear legados que trascienden.

Ojalá estas palabras les sirvan de espejo, de impulso o de semilla. Porque si algo he aprendido es que no transformamos el mundo solos: lo hacemos en red, con cada decisión, cada acto y cada gesto sembrado con intención.

Un abrazo,
Aleja Torres Dromgold

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