Hoy quiero hablarte de algo que me ha movido profundamente estos últimos meses. De un proyecto que comenzó con una conversación sencilla y que terminó convirtiéndose en una travesía transformadora por toda Latinoamérica.
Cuando Alexandro Bravo Bonino me escribió a mediados de mayo para contarme que quería llevar una serie de charlas de empoderamiento femenino a doce países de Latinoamérica, algo en mí hizo clic. Me habló de un proyecto que no buscaba vender ni prometer resultados inmediatos, sino sembrar una semilla de conciencia, propósito y acción en miles de mujeres. Y sin pensarlo mucho, le dije que sí. Porque cuando algo está alineado con el alma, uno simplemente lo sabe.
Y así comenzó esta travesía: una gira hispanoamericana que pasó por ocho países —Chile, Argentina, Paraguay, República Dominicana, Costa Rica, Panamá, México y Perú— dejando una huella profunda en más de mil mujeres que decidieron creer en su propósito.
Escuchar sus historias, sus transformaciones y su gratitud sincera me ha recordado por qué hago lo que hago. Porque cuando una mujer recuerda quién es, su proyecto, su empresa y su vida entera se expanden.
El evento, Elevate Women, fue un espacio de tres horas diseñado para acompañar a cada participante a reconectar con su propósito, fortalecer la esencia de su marca y aprender cómo presentarla al mundo con confianza, claridad y alma. Compartimos herramientas prácticas y reflexivas: conectar el emprendimiento con el propósito, la base de todo lo que perdura; dar vida a una marca auténtica y coherente, que no solo se vea, sino que se sienta; y aprender a vender la visión con un pitch poderoso, capaz de inspirar y abrir puertas, al mejor estilo Shark Tank.
Este encuentro no fue una clase ni un evento más. Fue un espacio de transformación y claridad, un regalo para quienes creen en una manera distinta de emprender: más humana, más consciente y más viva.
Te esperamos en el próximo país de esta travesía.
Aleja Torres Dromgold




