Hace poco entrevisté a Angélica para mi Podcast Musa Emprende. Y le pregunté cómo había hecho para comenzar ella sola este movimiento.
Y me dijo que probablemente fue porque, desde su juventud y su inocencia, lo vio posible. La inocencia, el no tener idea de que podía fracasar, fue lo que la inspiró a traer esta revolucionaria idea a Colombia, y al poco tiempo tuvo a los demás fundadores entusiasmados de volverla posible.
Recuerdo que me armé de una laptop y un sueño, y con los demás miembros fundadores —Holcim, Arquitectura e Interiores, Setri, Blau y la Javeriana— nos dimos a la tarea de presentar un power point con una visión. Y poco a poco se fueron uniendo los más soñadores y luego los más prácticos.
Luego hubo mucho trabajo, tanto para ser aprobados ante el World GBC como al interior del país, creando robustos comités técnicos y académicos que se han vuelto la base de todos los logros. Sin embargo, nunca se nos ocurrió que era demasiado grande o poco realizable esta visión.
Como dijo Steve Jobs en un discurso famoso: \»Brindemos por los locos. Los inadaptados. Los rebeldes. Los problemáticos. Los que encajan en un lugar donde no deberían. Los que ven las cosas de manera diferente. No les gustan las reglas. Y no tienen respeto por el statu quo. Puedes citarlos, estar en desacuerdo con ellos, glorificarlos o demonizarlos. Lo único que no puedes hacer es ignorarlos. Porque cambian las cosas. Hacen avanzar a la humanidad. Y aunque algunos los vean como locos, nosotros vemos genialidad. Porque las personas que están lo suficientemente locas como para pensar que pueden cambiar el mundo, son las que lo hacen.\»
Un abrazo,
Aleja Torres Dromgold




