El testimonio de Paola: cuando el saber y el ser dejan de caminar por separado

Hay personas que llegan a Custodios de la Tierra con una sensibilidad especial, con un llamado que ya viene madurando desde hace tiempo. Paola Avilán es una de ellas.

Paola llegó primero como mentora y luego como estudiante del programa. Coach ontológica, bióloga y maestra en sostenibilidad, ella encarna esa rara mezcla de ciencia, alma y consciencia que sostiene procesos profundos de transformación. Su camino siempre ha estado ligado a la naturaleza, pero, en sus palabras, Custodios le ofreció algo distinto: un espacio donde su saber podía expandirse hacia dimensiones más integrales de liderazgo.

Dice que Custodios le permitió integrar todo lo que ya venía gestando: su práctica con el cuerpo, su mirada sistémica, su espiritualidad y su amor por la Tierra. No como piezas sueltas, sino como un tejido coherente desde el cual acompañar a otros.

Y es allí donde siento la magia del programa: en ese punto en el que lo que sabemos y lo que somos dejan de caminar por rutas separadas.

Durante el proceso, Paola vivió algo que he visto repetirse en muchas personas que transitan este viaje: un retorno a la presencia. Una claridad que no nace de conceptos, sino de sentir —en el cuerpo y en la Tierra— lo que es verdaderamente esencial para crear. No se trata de \»reinventarse\», sino de integrar. De permitir que la vida marque el ritmo, no la exigencia.

Como mentora, su aporte fue todavía más profundo. Paola abrió espacios donde otras personas pudieron reconocerse, sostener sus propios procesos y liberar una visión más auténtica de liderazgo. Su energía —tan suave como firme— ayudó a que Custodios fuera un territorio seguro para mirar lo que duele y también lo que quiere nacer.

Me quedo con una frase suya que resume la esencia del programa: \»Custodios me permitió recordar que transformar también es un acto de belleza, y que la Tierra siempre nos devuelve al centro cuando sabemos escucharla.\»

Así, simple y luminoso.

Gracias, Paola, por tu generosidad, por tu servicio y por ser parte de esta red viva que estamos tejiendo con tantas manos, miradas y corazones.

Con gratitud y amor que sigue germinando en cada uno de nosotros,
Aleja Torres Dromgold

Scroll al inicio