Artistas del Amor

Relación conmigo y con mi pareja

¡Hola, Musa!  En esta ocasión y aprovechando que estamos ahondando en el aspecto de Artistas del Amor en mi programa insignia de Liderazgo Femenino, Mandala de la Musa, quiero compartirte y recordar nuestro Espacio Temático \»Relación conmigo y con mi pareja\» hecho por Aielet Zik el pasado mes de Diciembre para Comunidad y Academia Musas®. ¿Quién es Aielet Zik? \»¡Hola! Soy Aielet, psicóloga, decidí especializarme en Terapia de familia y pareja porque siempre tuve mucha curiosidad por entender las relaciones. Vengo de una familia donde las relaciones eran un poco caóticas y creo que eso fue lo que despertó mi interés desde muy pequeña. Tuve varias relaciones antes de encontrar al hombre con el que estoy hoy en día y pasaron muchas cosas mágicas para llegar a mi programa de cursos online. La gente me preguntaba acerca de lo que hice, yo no lo tenía tan claro así que me senté por muchos meses a entender el recorrido interno que realicé y de ahí surgió Reprograma tu corazón. Un programa online que tiene 3 frentes por ahora: Cómo superar una ruptura amorosa, Cómo encontrar a tu pareja ideal y Cómo sanar tu historia y entender por qué tienes los padres que tienes\».Les comparto a continuación los 8 videos de Aielet, cargados en nuestro canal de Academia Musas® en  YouTube,  donde puedes iniciar un viaje a tu interior para evaluar tus relaciones y fortalecerlas: Video No. 1   ¿Quién soy yo? Conocernos a nosotras mismas y nuestro proceso de transformación nos permite relacionarnos de manera exitosa con el otro y convertirnos en la espina dorsal de la relación que establezcamos con nuestra pareja.   Video No. 2El amor propioHagamos consciente la capacidad de ver quiénes somos y cuál es nuestra esencia y propósito, con apreciación y agradecimiento; tendremos la capacidad de conocernos, entendernos y trabajar por ser mejores y amarnos más. Video No. 3Más sobre el amor propioTenemos la responsabilidad con nosotras mismas de construir nuestro amor propio día a día, ayudándonos de otras personas para reconocer cualidades que no vemos por nuestra cuenta. Video No. 4Dependencia emocional o construcción de pareja¿Qué tipo de relación tiendes a construir? ¿Te adaptas a lo que la otra persona quiere y dice, o llegan a acuerdos y construyen juntos? Una pareja sana y estable genera una familia sana y estable, es importante invertir la mejor de las energías en la construcción de una relación equilibrada.     Video No. 5Mi pareja, mi espejo   La pareja es un iluminador de nuestras sombras, nos hace ver cosas que no tenemos resueltas, pendientes de transformar y sanar. Vernos en el otro nos permite descubrir cosas extraordinarias.   Video No. 6Cómo manejar las emocionesManejar las emociones de manera proactiva para construir relaciones y conversaciones sanas, para construir un mundo mejor, proyectando desde la pareja y la familia las mejores relaciones. Video No. 7Nuestros padresSanar el vínculo que tenemos con \»nuestros padres\», agradecerles la vida y su papel como educadores, para poder relacionarnos mejor con el otro, para tener relaciones de pareja más sanas y estables. Video No. 8Dar y recibir de manera equilibradaEn pareja, si necesitamos algo debe pedirse de manera directa y clara. Dar aquello que estás pidiendo permite ampliar la visión de las múltiples expresiones del lenguaje del amor con tu pareja. Practiquemos vivir una vida caminando el Amor, cultivando el amor propio, abrazando nuestro placer y el (des)apego y fortalezcamos nuestras capacidades de Amar más libremente y más sanamente.   Si quieres ver más videos como estos, te invito a conocer todos nuestros Espacios Temáticos en el Canal de Youtube de Academia Musas®.     Un abrazo de Musa,  Alejandra Torres.

Relación conmigo y con mi pareja Leer más »

Artistas del amor – Salvar no es Amar

¡Hola, Musa!  Sé lo que es Amar. O tal vez, no tanto. Sé lo que es querer Salvar. Pasar de la chispa del Amor, pura y libre, a un patrón de relación donde me vuelco a crear, proveer, y a nutrirlo todo. Un Amor en exceso capaz y generoso, que organiza y planea, provee, construye hogar, planea excursiones, y lo mantiene todo organizado y bajo control.  Un Amor, desde mi poder, que niega el poder de mi PAR-eja. Y todo esto lo he hecho desde las mejores \»intenciones\», y desde la única forma que sabía Amar. Sin embargo, con un velo sobre mi cara, porque nuestra forma de Amar es Inconsciente, y viene de patrones heredados. He tenido que transformarme, desenmarañar los hilos con paciencia y desenredar los nudos de este telar, para finalmente poder ver. Encontré en mi forma de Amar, en lo más profundo de mi corazón, un miedo a no ser suficiente. Y ese miedo ha generado temor a ser abandonada, o a que me traicionen.  Y también, en mis procesos de transformación e ir hacia mi interior, he encontrado en mi linaje a ancestras que buscan salvar a sus hombres. Desde su relación lastimada con lo masculino, se han puesto por encima de sus hombres y han tomado el rol de arreglarlo todo, proveerlo todo, organizarlo todo. Desempoderando a los hombres y no viendo al masculino.   Y también, una vez he visto esos patrones en mi linaje, he encontrado al fondo, muy en el fondo en el Amor, cómo lo he practicado con un deseo de controlar, de cambiar a mi pareja, de salvarla, de proveerlo todo para lograr su lealtad y su mirada. Para que no se vaya, para que no me traicione. Para que se comporte como yo quisiera.   Como dice Bert Hellinger, fundador de las constelaciones sistémicas, dar un poco de más esta bien, porque eso estimula que el amor siempre vaya en crecimiento. Este acto de Amor hace que la pareja corresponda, dando lo que le han entregado y dando un poco de más. Pero siempre velando por el equilibrio.   Sin embargo, yo rompí este equilibrio. Y entendí que el dar demasiado de más, sin que el otro pueda pagarte esa deuda, rompe el equilibrio y hace que la pareja realmente no tenga otra opción que irse, ya sea físicamente o por medio de alguna traición.   Tanta generosidad, por medio de aportes energéticos, espirituales, prácticos o económicos, termina minando tu equilibrio interior. Y luego tu equilibrio con tu pareja. He pasado de la felicidad y la entrega total, a un exceso de acciones que buscan encasillar, someter y \»arreglar\» a mi pareja. Me di cuenta de que: Salvar no es Amar. Pregúntate, si tu Amor en el fondo busca condicionar al otro para que nos de el Amor cómo y cuándo lo queremos. Pregúntate si en tu acción de dar hay intenciones o expectativas de recibir. Pregúntate si en el fondo deseas Salvar a alguien, ayudarlo a conseguir sus metas. Especialmente las mujeres fuertes, mujeres que son Sanadoras, coaches, terapeutas y que estamos al servicio de la sanación, debemos preguntarnos: desde dónde estamos ejerciendo esa intención,  ¿Desde un lugar de Esencia que busca Dar sin ninguna expectativa, o desde el lugar de Salvadora?  Cuando asumimos el rol de Salvadora, en cualquier relación, lo que hacemos es alejar al otro de su propia capacidad de lograr materializar sus propios sueños.Desempoderamos al otro, nos ponemos por encima, no lo vemos como igual ni como poderoso. Cuando entendamos que cada uno está en su proceso y cada uno tiene primero a su propio Destino, maestr@ y voz interior. Cuando podamos soltar el Amor al Universo y verlo como un acto mágico y eterno, que debe fluir como un Río, y nosotras sencillamente debemos disfrutar el agua y su corriente, ponernos un neumático y fluir en las aguas acompañados de nuestro Amad@, en vez de construir un dique en el agua. Cuando realmente nos guiemos por un Amor propio completo que no necesita llenar vacíos con el otr@, entendemos que el acto de Salvar, de ponerme entre esa persona y su Misión de Vida, no es Amor. Genera dependencia, cadenas y desempoderamiento. Que nos quitemos los velos en el Amor. Que sanemos dinámicas ancestrales que nos limitan y lastiman en poder escribir nuestras historias de Amor. Que podamos caminar libres y completas en la impecabilidad de nuestro Amor. Te invito a iniciar el camino del Amor desde tu Amor Propio, honrando y transformando tu historia y propósito, con mi libro Hablando con Dragones, acá.  Un abrazo de Musa,  Alejandra Torres.

Artistas del amor – Salvar no es Amar Leer más »

¿Cómo has vivido el Amor?

  ¡Hola, Musa!  Te confieso. Toda la vida he anhelado una relación de pareja duradera, estable, tranquila y pacífica. Y también, al mismo tiempo, súper romántica, intensa y apasionada. Una relación donde realmente pueda abrir mi corazón, sentirme completamente desnuda y presente ante mi pareja, y aprender de su mano el camino del amor incondicional.   Soy hija de padres que se divorciaron cuando tenía 5 años, y sentir ese contraste desde muy pequeña reforzó mi ilusión constante de encontrar y mantener una relación de pareja durante toda la vida. Dado que a mis padres nunca los vi realmente como una pareja, construí mis ilusiones alrededor de la historia de mis abuelos, quienes duraron 54 años de casados, haciendo Happy Hour todas las tardes y conversando y riéndose juntos. Pasaban felices en su vida y cotidianidad, y estuvieron bailando juntos hasta la noche antes de que mi abuelo murió de un infarto a los 75 años, luego de decirle a mi abuela cuánto la amaba.  Con base en esa historia que vi como la ilusión de que sí era posible, empecé a buscar al hombre que cabría ese molde. Yo quería pasión, entrega, diversión, aventura, aprendizaje contínuo, evolución, y al mismo tiempo quería una situación segura y estable, dado que no quería repetir los \»errores\» de mis padres. Y ahora veo que empezar con estas expectativas, combinado con una voluntad férrea y algo rígida de mi parte de que yo podía hacerlo funcionar y sostener, fueron una combinación bastante equivocada y hasta caricaturesca.   Y en ese juego de relaciones y de vida, llevo dos matrimonios, uno de 17 años y el segundo de 3. Ambos son hombres especiales y únicos. Y yo anhelé ambas veces casarme para el resto de mi vida, pero la realidad de la vida me llevó por caminos distintos.   Entonces mis historias de amor han sido como una colcha de retazos que sigo tejiendo. No tengo el tema dominado, ni mucho menos. Y de pronto por eso, y porque he vivido matrimonios, hijos, separaciones y un divorcio, de manera consciente, amorosa y profunda, he vivido muchas situaciones en las relaciones y aprendido mucho.  El hecho de que no tenga este tema chuleado, hace que lo siga anhelando y permanezca muy activo en mi vida, a esta edad cuando muchas de mis amigas ya se han dado por vencidas y han cerrado sus corazones. Siento que ahora es cuando más sigo caminando este camino, con algo de inocencia, mucha fé de niña, entrega y también algo de ceguera. Como Mr. Magoo, un personaje de caricaturas de los años 70 que cómicamente iba caminando sin ver nada, pero su fe de que todo estaba bien lo hacían salvarlo milagrosamente de las más estruendosas caídas y calamidades.  He sentido el Amor. He tenido ese privilegio, ese regalo etéreo que te da la vida. He sentido esa sensación eterna de mirar a los ojos a mi amado y sentir el Paraíso absoluto manifestado en la Tierra. Me he sentido absolutamente cómoda en mi piel y en mi cuerpo, y en perfecta armonía con la temperatura y los ángulos de mi pareja. Ambos en un silencio que dice más que mil palabras. Sentir que cabemos perfectamente y casi simbióticamente el Uno con el Otro, que borramos los límites entre los dos… Sentir que mi pareja y yo somos un océano profundo de Eternidad. Que estamos en un Paraíso creado para y por los dos.   El Amor puro no se vive desde los límites. El Amor en este estado se asemeja a un estado de delirio, de locura.   ¿Estos Amores, por un lado, y la incongruencia por el otro, de tratar de construir algo duradero e institucionalizarlo y regularlo…no creen? Porque resulta que, o sacrificamos intensidad y pasión, o entramos tan profundamente en el otro que borramos nuestros sanos límites… ¿cuál es el equilibrio? Lo sigo aprendiendo.   Porque necesariamente, para generar buenos acuerdos y una sana estructura para construir juntos el hogar espiritual del Amor, ahora aparecen los límites y los acuerdos. Ahora hay que negociar y construir. Muchos limites rompen el Amor. Y mucho Amor sin límites y acuerdos, genera situaciones que nos lastiman.   ¿Cuál es tu historia con el Amor?En este aspecto, lo que ves y trabajas en ti es:   o Aprender cuál es el camino del amor incondicional y darnos cuenta de que, a la larga, es una travesía hacia nuestro amor propio. o Entender que cada relación es un espejo de nosotras mismas. Y cada persona con quien compartimos, un maestr@.   o Entender que las relaciones de pareja son un lugar para aprender la maestría en el amor: amar al otro tal como es, entregarte a tu amor y ser devota a ese amor. A través de la intimidad, la vulnerabilidad y la devoción, transformarás y sanarás.  o Expresarte en el amor desde tu libertad interior, y amarte lo suficiente para pedir lo que necesitas y hacer acuerdos que te cuiden y te nutran.  o Tejer relaciones con hijos, familia y amistades que te hagan sentir amada, reconocida y vista, con todas tus facetas. o Aprender a danzar el amor, una danza entre energías masculinas y femeninas en ti, y luego danzar con otr@s. o Abrirte al gozo, a la entrega absoluta y a la plenitud en el amor y en las relaciones. Te deseo una Vida caminando el Amor.   Puedes iniciar a transformar tu vida, liderazgo y emprendimiento con propósito desde el amor propio y conexión tu interior, con mi libro Hablando con Dragones. Obtenlo acá.    Un abrazo de Musa,  Alejandra Torres.

¿Cómo has vivido el Amor? Leer más »

Mi pacto con el amor…

Hace unos años, en unas vacaciones con mis hijos, me estaba separando de mi esposo luego de haber estado casados durante 17 años. Éramos la envidia de nuestros amigos, nos consideraban la pareja perfecta. Y lo éramos: hacíamos un buen equipo de padres con nuestros hijos, salíamos de viaje, teníamos una casa estable y armoniosa, con amigos, comodidades y una gran familia extendida que nos apoyaba. Pero en el fondo, en mi corazón, yo un día me atreví a ver que ya no sentía esa conexión de pareja que tanto añoramos las mujeres. Una conexión total, de alma, donde te sientes realmente mirado, visto, celebrado por ser quien eres, donde te puedes expresar plenamente, hasta en tus noches oscuras, en tus procesos de transformación, y con todo el rango de emociones. Poder ser totalmente auténtica, sin máscaras. Y en esas vacaciones, sentada en una hamaca rodeada de palmeras, leí un libro sobre el proceso de encontrar el amor. Un libro que me invitaba a entender y a practicar el amor. No me había preguntado nunca, ¿Qué quiero del amor?, ¿Cuál sería mi pacto con el amor? Y, cuando estuviera lista y hubiera hecho un proceso de duelo con mi relación actual que honrara al padre de mis hijos y a mí misma…¿qué buscaría de una siguiente relación de pareja? Decidí en ese momento, escribir un manifiesto del amor, y hacer de mi camino de aprendizaje y transformación, un camino hacia el amor incondicional. Un camino donde su fin no era tanto encontrar pareja, sino encontrarme a mí misma. En vez de los cuentos de hadas que te dicen que el fin de tu camino es el otro, manifesté que quería que el fin de mi camino, fuera yo misma y una vida en amor propio, autenticidad y propósito. Y que así, luego de haberme rescatado, nutrido y cultivado, pudiera encontrar a una pareja con quien podría seguir aprendiendo sobre el amor. Y acá transcribo esas palabras. Mi pacto con el amor…        Un amor que cura. Quiero curar mis heridas más profundas con lo masculino. Quiero curar el amor que no he podido dar a mi pareja, a mis padres, y a veces, hasta a mis hijos. Quiero curar la falta de amor propio que me ha llevado a no respetar mis propios límites y a debilitarme físicamente, hasta a enfermarme.         Un amor que renueva. Quiero renovar mi creatividad, inocencia, sensualidad, entrega, confianza, fluir, flexibilidad, apertura, goce, y mi sentido de aventura. Quiero renovar mi libertad, mi capacidad de no juzgar. Quiero renovar mi poder personal y mis buenos límites. Quiero renovar mi sensación de estar completa para dar mi mejor amor desde la abundancia. Quiero renovar mi rebosante y plena salud. Quiero renovar mi espiritualidad.      Un amor que nutre. Quiero sentirme segura de poder dar mi amor a un hombre que me ve y me valora. Quiero sentirme protegida cuando me expreso plenamente y desde un lugar auténtico. Quiero protegerme de situaciones y amores que no me convienen ni que honrar mi búsqueda ni mi proceso espiritual.       Un amor que inspira con su poder. Quiero dejarme elevar y fluir desde el amor y su poder. Quiero tener el poder para crear un amor que es una obra de arte y de alegría, de goce y de entrega, de servir al otro y de actuar desde el amor y no desde el ego ni del miedo. Hoy, vuelvo a leer estas palabras y veo su poder creador. Hace cuatro años, lo que me parecía utópico desde unas vacaciones al lado del mar y las palmeras, ha sido precisamente mi camino. Hoy he podido materializar un amor que llena todos esos deseos y anhelos que tuve. Y hoy mi vida es infinitamente más plena y hermosa, gracias a poder haberme entregado al amor, y tener una relación de pareja que me inspira, me nutre y me enseña. Y entonces, ¿Cuál sería tu pacto con el amor?. Te invito a que te dediques un tiempo en estos días de reflexión y de vacaciones, para verte, inspirarte y escribir tu propio manifiesto. Una carta de amor para ti misma, donde te imagines hasta dónde puedes llegar en el camino del amor, hacia ti misma y hacia los demás.  Si tu alma siente el llamado a transformar la manera con la cual lideras tu vida, puedes transformar tu historia personal y recorrer tu camino de conexión con tu amor propio, con mi libro Hablando con Dragones, en mi Paquete de Poder, Impacto y Propósito, acá. Que vivas una vida llena de amor… Un abrazo de Musa, Alejandra Torres.

Mi pacto con el amor… Leer más »

Scroll al inicio