sanación

Nutriendo tu abundancia…

  Es diciembre del año 2013 y estoy sentada en el escritorio de la oficina de la Jefe de Asuntos Internacionales del Ministerio de Ambiente: si; esa soy yo.   Tengo puesto un sastre azul oscuro, y tengo mi pelo largo recogido en un moño apretado. Soy la imagen misma de la disciplina, la eficiencia, y el logro, de un camino largo de esfuerzo y sacrificio.   Y entra una asesora de mi equipo, con una hermosa orquídea violeta en una matera de cerámica, me mira con una sonrisa envuelta en desdén, porque las mujeres en ese entorno no teníamos otra forma de mirarnos, y me dice: \»Jefe, Feliz Navidad. Te regalo esta orquídea, pero estoy segura de que se te va a morir.” Yo la miro con sorpresa y recibo la orquídea, recordándome por qué estoy en este cargo:   Porque amo la naturaleza, porque desde hace años siento el latir de la tierra bajo mis pies y las palabras que me susurra el viento, porque siento la herida de este planeta y la necesidad de sanarlo, y porque pienso que esta es la única manera de amar y de dar.   Y le digo, “gracias, pero no sé por qué me dices que se me va a morir.”   Y ella me mira con un tono de burla y dice, “\’¡He visto que las plantas que has traído acá se han muerto todas! ¡Tú no sabes cuidar de tus plantas!” y con una risa se voltea y se va.   Cuando llego a mi apartamento esa noche, miro a mi alrededor y veo mis escuálidas plantas, que ya había sembrado varias veces, y que no habían prosperado; especialmente unos cartuchos, bellas flores blancas que siempre me han intrigado por su belleza y que no habían crecido en mi jardín a pesar de varios intentos.     Y un mes después, inspiré la gran y casi macabra satisfacción de mi colega de la oficina, de ver que mi orquídea había muerto.   Y esa orquídea muerta se volvió el símbolo mismo de la aridez que sentía en mi vida. Y seis meses después, viví en dramática sucesión la ruptura de mi matrimonio de 17 años, mi renuncia a mi esplendoroso cargo, y un tumor detectado en un chequeo de rutina.   No tuve opción sino parar. No tuve opción sino renunciar, soltar, poco a poco todo lo que antes me definía. Mi cargo, mis títulos, la estabilidad y seguridad de mi matrimonio. Y entré profundo. Me fui de-construyendo poco a poco, me fui quemando como un gran árbol que se quema lentamente en un incendio. Hasta que llegué a mis pies. No sabía qué iba a pasar, solamente sabía que debía entrar en mi propio silencio, en mi propia oscuridad para volver a re-conocerme. Y comencé por ver mis raíces. Por reconocerme dentro de mi sistema y mi familia, y honrar mi propio lugar en este Universo. Y fui abonando la tierra, poco a poco empecé a ver brotes de vida. Y lentamente, fui creciendo nuevamente como crece una planta. Nutrí la salvia de mi tronco. Nutrí mis huesos y mi conexión con la Vida. Estaba en mi proceso de transformación. Muy lentamente, fui emergiendo a la vida exterior. Comenzó a emerger mi voz propia. Comencé a manifestar la vida que venía soñando y atrayendo, una vida coherente con mi esencia, mi propósito y mi espíritu. Una vida creativa y auténtica. Aprendí que al sanar mi energía femenina, empecé sin esfuerzo a manifestar la abundancia que tanto había anhelado.   Y hoy, en mi casa nueva que huele a hogar, tengo un jardín abundante y mágico.   ¡En serio!! Ni siquiera tengo que echarle abono, solo agua de vez en cuando.   Pasé de ser la ambientalista que no podía cuidar de sus propias plantas, a la mujer libre que manifiesta sin esfuerzo un abundante jardín y entorno, donde anidan dos pajaritos negros, varias mariposas y, de vez en cuando, una libélula azul.   Un par de meses después de la muerte de mi padre, empezaron a brotar cartuchos blancos en una matera que tengo afuera en mi antejardín. Llegaron espontáneamente un día, sin ninguna necesidad de que yo los sembrara o hiciera algo para que crecieran.   Una vez enciendes tu vela, todo a tu alrededor cambia. No tienes que hacer nada, solo escucharte y amarte. Y así podrás liderar tu vida desde tu autenticidad y propósito,  y tener el impacto que desees, ya sea en tu hogar, emprendimiento o en el campo que elijas.   Eres libre de crear lo que desees. Tienes más poder del que imaginas.   y tú…         Te deseo un jardín abundante. ¿Deseas mejorar tu Abundancia en todos los Aspectos? Te invito a tomar mi Workshop: Re-Genera tu Impacto y Abundancia, acá.  Un abrazo de Musa, Alejandra Torres.

Nutriendo tu abundancia… Leer más »

¿Qué tanto resuenas con tu Abundancia?

¡Hola, Musas! La Abundancia es algo intrínsecamente Femenino. Como mujeres Sagradas, somos gestoras de vida, creadoras. Y así como la naturaleza es abundante, así también nosotras lo somos.   Fértiles. Mojadas. Verdes. La salvia de los bosques tropicales corre por nuestras venas. Somos mujeres Latinas. Jugosas. Bio. Diversas. Fluidas como el agua. Flexibles como el bambú. Sembramos nuestras semillas, en tierra mojada y rica. Gestamos diversas formas de vida. Creamos nuestros territorios, emprendimientos y jardines.       Te invito a hacer una corta meditación, para ver qué tanto resuenas con tu propia abundancia. Cierra los ojos, respira hondo. Baja tu atención lentamente de tu cabeza hacia tus pies. Escanea tu cuerpo, siente que una energía azul turquesa te recorre todo tu cuerpo. Lentamente baja esta energía, recorriendo todo tu cuerpo desde arriba hacia abajo.     Ahora, mira con el ojo de tu mente, a tus pies. ¿Sobre qué están parados? Permite que te lleguen las imágenes que lleguen. Si no te llegan imágenes, trata de sentirlo. Lo que te llegue, está bien.   ¿Estás parada en un suelo árido? ¿Caliente? ¿O en pavimento, en un camino?   ¿Hay plantas, vegetación? ¿O sientes tu suelo mojado y fértil?   La primera vez que hice esta meditación, hace unos años, me vi y me sentí en un desierto árido. Mis pies tocaban arena. Y así me sentía. Estaba cansada, agotada de hacerlo todo, de ser madre, esposa, colega de trabajo…tenía tantas obligaciones, que cuando me detuve a mirar mi interior, me vi en un desierto. Esto no es malo, el hecho de sentirte árida o desconectada de tu estado interior de abundancia se puede convertir en el comienzo de tu camino de búsqueda y de exploración para tu transformación. Entonces es algo bueno reconocerlo, y comenzar a nutrirte.       Así como los jardines toma tiempo sembrarlos, abonar la tierra, y ver sus frutos, es la relación con tu propia Abundancia. Toma tiempo, compromiso y paciencia sembrar jardines.       A mí me ha tomado varios años reconectar con mi sensación interior de abundancia, y de nutrir mi propio jardín. Tuve que recorrer muchos caminos de transformación, aprendizaje, de liberación de lo que me ataba. Y luego, lentamente descansar, reponerme y conectarme con mis ciclos vitales para empezar a nutrir mi suelo, mi territorio, mi verdad auténtica. Mi honestidad sobre quién soy Yo verdaderamente, y quitarme las máscaras.     Y poco a poco, comenzó a brotar ese jardín. Hoy mi jardín es tan abundante, que mi trabajo consiste en, cuando es necesario, cortar la maleza y discernir entre lo esencial; lo que es realmente mío y lo importante para seguir creciendo. Pero entiende, mereces sentirte abundante. Cuando te sientes fértil, jugosa y abundante adentro: Sientes que vives una vida abundante en dinero, oportunidades, libertad y tranquilidad económica, y que cuentas además con el tiempo suficiente para poder disfrutar de tu vida. Has logrado conectar con tu capacidad de gestar oportunidades y de recibir abundancia. Has sanado tu relación con tu madre y con tu linaje femenino. Has entendido la profunda relación que existe entre tu estado de abundancia y tu grado de aceptación de lo femenino en ti. Has logrado reinventar tus fuentes de ingresos, y gestar un proyecto o emprendimiento de vida  que es coherente con tus dones, talentos y propósito de vida. Recibes suficiente, y sientes que cada vez puedes generar más abundancia desde tu proyecto de vida y emprendimientos, Vives tu proceso de gestar y recibir abundancia como resultado de un camino de amor propio que te va llevando a entender y sanar tus creencias limitantes acerca del dinero y la abundancia, y sanar tu capacidad de merecer abundancia. Haces prácticas concretas que te ayudan a decretar, visualizar y abrirte para recibir abundancia en tu vida. Entiendes la abundancia como el resultado final de haber hecho un proceso de transformación interior coherente y constante, de eliminar y sanar viejas creencias, de observar lo que estás atrayendo a tu vida, de decretar lo que deseas, y de aprender a vibrar en una nueva energía que abre tu vida a recibir, a disfrutar lo que tienes, y a cultivar un sentido de Agradecimiento constante y profundo por tu vida. Te invito a una vida mojada y fértil. Te invito a que vibres en tu Abundancia y crees más abundancia en tu vida con mi Workshop: Re-Genera tu Impacto y Abundancia acá.  Te deseo una vida Abundante.  Un abrazo de Musa, Alejandra Torres.

¿Qué tanto resuenas con tu Abundancia? Leer más »

¿Qué liderazgo necesitamos para sanar nuestro planeta?

Imagínense. Estamos en un planeta hecho de roca y lava, flotando y viajando a 250 kilómetros por segundo, girando alrededor de un Sol, a la distancia perfecta. Hace 4.000 millones de años comenzaron procesos biológicos y químicos que redundaron en el Planeta azul que hoy llamamos Tierra. Nuestro hogar.    Nuestra Tierra es un solo sistema, tiene atmósfera, agua, suelos que fueron labrados durante miles de millones de años, y Vida. Bosques, minerales, petróleo. La Tierra nació como un solo organismo, con movimientos complejos y entrelazados, corrientes marinas, vientos, ciclos climáticos, intercambio de nutrientes que llevan los océanos. Todos son procesos globales, indivisibles. Complejos y sistémicos.   Nuestra Tierra tiene una diversidad de vida incalculable; de hecho, se estima que existen 8,7 millones de especies, y que hasta la fecha solo hemos catalogado el 14% de las especies terrestres y el 9% de las especies marinas. ¿No es increíble? Hemos podido vivir, conocer, domesticar y trabajar con tan solo una fracción de todo lo que existe. No sabemos lo que tenemos. Y luego llegamos nosotros. Los humanos. Llevamos menos de 40.000 años en la Tierra y hemos llegado a transformarla más en los últimos 50 años que en toda la historia del planeta. Llegamos a dividir la Tierra en países, poner barreras entre fronteras, cortar ríos, represarlos, hacer diques, desconectar ecosistemas que estaban conectados. Y tomar todos esos recursos que encontramos para consumirlos. La Tierra tiene una medida de supervivencia, que es su propia biocapacidad. Esta es la capacidad de un ecosistema de producir materiales biológicos para proveer comida, combustible, vivienda y otras necesidades. Los humanos estamos consumiendo 1.5 planetas de recursos cada año. Para darles una idea, quiere decir que alrededor de Agosto en cada año, comenzamos a consumir y extinguir los recursos restantes que deberían ser usados el año siguiente. Y este promedio esconde números muy diversos. Si el Planeta Tierra fuera solo Estados Unidos, necesitaríamos 3,9 planetas por año. O si todo el planeta se comportara como Qatar, en Emiratos Árabes Unidos, consumiría 4,8 planetas.    ¿Cómo lo podemos solucionar? Mientras que nuestros modos de producción y nuestras tecnologías caminan sin parar, nuestras organizaciones siguen enfrascadas en modelos de liderazgo y emprendimiento que se vuelven cada vez más obsoletos. Detrás de estos grandes contextos, estamos las personas. Y la forma cómo interactuamos y cómo tomamos decisiones.   Detrás de las personas, hay unos paradigmas que informan nuestras acciones colectivas. Y estos son los modelos actuales de liderazgo.   Los 4 paradigmas de nuestro modelo actual de liderazgo 1. El primer paradigma, o característica del modelo de liderazgo actual, es la jerarquía. Es el sistema imperante de los últimos 5,500 años.   – Su principal objetivo es la autoridad y el poder, para controlar, dirigir y lograr un resultado. – Concentra el poder, y más importante, la información. – Las decisiones se convierten implícitas. – Genera frustración y desesperanza: el 71% de los empleados mayores de 18 se sienten infelices en sus   trabajos.   2. El segundo paradigma es el competitivo, cuya base en las empresas es el modelo competitivo de Porter. Así nos enseñan a comportarnos. Nos enseñan a negociar así, a competir por puestos.  A pensar en nuestros intereses y sobreponerlos por encima de los demás, ganar participación de mercado, “ganarle” al otro cueste lo que cueste.   – Genera una cultura de supervivencia y de individualismo. – Disminuye la confianza y por ende el trabajo en equipo. – Nos vuelve menos eficientes a la larga, en vez de más.   3. El tercer paradigma imperante es el de la especialización de conocimiento y de procesos. Desde el método científico, se ha buscado acceder al conocimiento por medio de la especialización. Sin embargo:   – No puede solucionar problemas complejos y multidimensionales. – Genera pensamiento en silos. Fragmenta el conocimiento. – Genera menos eficiencia, y más procesos.   4. Otra característica de nuestros modelos de liderazgo es que se construyen sobre la base de un pensamiento lineal y unidimensional. En el modelo capitalista que tenemos, este pensamiento trata de maximizar utilidades a costa del planeta. Ganar participación de mercado, vender más. Crecer indefinidamente.   – Cuando solo buscas producción y ganancias, generas contaminación e impactos sociales. – No contempla la diversidad, los efectos sistémicos, ni los límites planetarios.   Entonces, volvamos a mirar a nuestro planeta.   ¿Qué tipo de liderazgo necesitamos realmente?   Necesitamos nuevos modelos de liderazgo, que integren diversas formas de pensar, que sean sistémicos, sostenibles e inclusivos. Que integren, en el fondo, principios masculinos con los femeninos.   Y algunos de estos principios son:   1. Movernos de un liderazgo jerárquico a un liderazgo participativo, el cual amplía la información y la rendición de cuentas. Al compartir la información, y buscar el orden, la transparencia y la rendición de cuentas, se genera una mayor alineación de los objetivos y mayor empoderamiento por parte de todos los involucrados. 2. Transicionar de un modelo de liderazgo competitivo a uno colaborativo, es mirar mas allá de los intereses individuales, buscar solucionar problemas para la sociedad, y buscar soluciones gana-gana. 3. Pasar del liderazgo especializado a un liderazgo integrativo, complementando la especialización del conocimiento con la integración; solucionar problemas generando colaboración e integración entre disciplinas, instituciones, e integrar a las personas con el planeta. 4. Finalmente, pasar de los modelos lineales y unidimensionales hacia una mirada más sistémica y holística, que vea las complejidades y entienda las leyes de los sistemas y cómo se comportan; y que mire más allá de los intereses cortoplacistas de generar más crecimiento y más utilidades. Cuando equilibramos otras cualidades del liderazgo, y como mujeres validamos nuestras miradas colaborativas, holísticas y multifacéticas, empoderamos una nueva forma de expresarnos y liderar en el mundo. Nosotras podemos activar el cambio desde nosotras, y contribuir a sanar al planeta. ¿Deseas desarrollar un liderazgo equilibrado y auténtico para romper paradigmas y desatar tu impacto? Te invito a obtener mi libro, Hablando con Dragones, acá. En él describo y ofrezco prácticas de sanación y liderazgo que aprendí y desarrollé hace

¿Qué liderazgo necesitamos para sanar nuestro planeta? Leer más »

¿Qué es \»femenino\»?

Sigamos definiendo porque es importante definir y entender los términos con los cuales interactuamos. Hazte una pregunta: ¿Qué quiere decir “femenino” para ti? Siéntate a escribir lo primero que te llegue. Y luego pregúntate, ¿qué asocias con “masculino”?¿Qué escribiste?, ¿estereotipos o cualidades? Trata de diferenciar. Un estereotipo es decir que femenino es rosado, o que es débil, o que usa tacones, o que las mujeres somos problemáticas. Un estereotipo es una generalización enseñada por la sociedad que se vuelve un supuesto que no cuestionamos. Y eso es lo que debemos hacer, salir de los estereotipos y volverlos conscientes en nosotras y en las demás, cuando surgen.Los estereotipos son peligrosos porque nos encasillan, no nos dejan asumir toda nuestra fuerza, ni nuestra multidimensionalidad. Y las mujeres somos poderosas, líderes, transformadoras y también multifacéticas. Para salirnos de términos que nos encasillan, hablemos de cualidades femeninas. Y para poder hablar de ellas, podemos ver el trabajo de Jung, quien comparó varias sociedades históricas y determinó unas cualidades arquetípicamente asociadas a lo femenino y unos principios arquetípicamente asociados a lo masculino. Y la siguiente imagen muestra estos principios.  Lo femenino se refiere a la Madre Tierra, y también a la Luna. Es el principio asociado a la gestación y creación. También es el agua que significa la fluidez. Es la personificación de la abundancia y la vida. Es la capacidad de ensoñar y nutrir, de cuidar las semillas y el fuego. Es el presente, y el Ser (en vez del Hacer). Es una cualidad amorosa, inclusiva y receptiva. Es el pensamiento sistémico e intuitivo. Es la igualdad y la colaboración. Por su lado, lo masculino se refiere al Sol, y también al Aire que significa el pensamiento. Es el principio asociado a la planeación y administración de los recursos. Es la personificación de la estructura y las metas. Es la capacidad de manifestar, de cazar y conseguir lo necesario. Es el futuro, y el Hacer (en vez del Ser). Es una cualidad de poner límites, competitiva y asertiva. Es el pensamiento lineal y racional. Es la jerarquía y la competencia. Una mujer (y un hombre) tiene cualidades tanto femeninas como masculinas.Hay hombres femeninos y hay mujeres masculinas, y todo vale. Sin embargo, nuestro trabajo interior consiste en revisar estas cualidades y equilibrarlas en nosotras. Porque no se puede ser sana, creativa y gozosa, sin equilibrar tu femenino, y no te puedes transformar para manifestar la vida que deseas, sin integrar tu masculino. Ambas cualidades se necesitan fuertes, vitales y presentes. Ser “femenina” tampoco significa actuar, adoptar ciertos manerismos,o hablar con la voz de otra, o imitando a nadie, sino que requiere expresarte desde un lugar profundo y transparente donde te expresas desde un equilibrio interior que consiste de tus propias cualidades “femeninas” y “masculinas”. Así, revisándote y sanado, puedes manifestar una vida externa y un liderazgo equilibrado, que refleje un ordenamiento, coherencia y balance interior. De hecho, cuando estás más inclinada hacia tu energía masculina, puedes sentirte: Cuando estás más inclinada hacia tu energía femenina, puedes sentirte: ¡Deseo que hagas conscientes tus cualidades y las equilibres, para vivir una vida más plena! Por eso, en mi libro Hablando con Dragones te comparto cómo equilibré mis energías femenina y masculina para que tú también puedas hacerlo y transformes tu vida y liderazgo. Te invito a obtenerlo en mi Paquete de Poder, Impacto y Propósito, acá. Un abrazo de Musa, Alejandra Torres.

¿Qué es \»femenino\»? Leer más »

¿Qué es el feminismo?

Este es un tema… pues, casi tabú. A veces la sola palabra “feminismo” suscita reacciones guturales y emocionales que quiebran la comunicación y no dejan seguir. ¿Te ha sucedido?En el pasado el feminismo se asociaba a movimientos que surgieron como reacción a una situación considerada injusta. Por ejemplo, las feministas de los años 70s, fueron importantes en ese momento de transformación en la historia para quebrar con injusticias legales como el hecho de no poder trabajar en ciertos cargos ni tener propiedad. Gracias a ellas, tenemos derechos básicos que antes no existían. Y es verdad que todavía hay mucho terreno por recorrer para tener mayor igualdad, en los países más progresistas aún hay desigualdad. De acuerdo con la consultora global McKinsey (Women Matter, 2016) solamente el 32% de los miembros de juntas corporativas en Europa son mujeres, y en Estados Unidos una mujer gana el 77% que un hombre en el mismo cargo. Entonces sí es un tema importante, la igualdad entre géneros.Sin embargo, creo que debemos redefinir el feminismo para que se refiera a la igualdad y a la complementariedad entre cualidades masculinas y cualidades femeninas, y entre hombres y mujeres.  Creo que cuando sanas tu femenino, y lo equilibras con tu masculino, empiezas a hablar desde tu voz auténtica. Comienzas a vivir un liderazgo más asertivo desde tu verdad interior.  Desde ese balance, serás capaz de redefinir tu conversación y relacionamiento con los hombres desde la complementariedad y lo que nos hace únicos y diversos, y no desde la competencia. Muchos años busqué algún texto que definiera el término mejor que lo que yo había logrado articular el tema.  Y encontré esa cita en un libro que me encantó llamado Why Women Will Save the Planet (por Friends of the Earth, recomendadísimo) en el cual se cita a Petra Kelly, reconocida líder y activista británica:\»El feminismo busca redefinir nuestros propios modos de existencia y transformar no violentamente las estructuras del dominio masculino. No estoy diciendo que las mujeres son inherentemente mejores que los hombres. Derrocar el patriarcado no significa reemplazar el dominio de los hombres con el dominio de las mujeres. Eso simplemente mantendría el patrón patriarcal de dominación. Necesitamos transformar el patrón patriarcal en sí mismo. El trabajo de las mujeres feministas y los hombres pro-feministas es liberar a todos de un sistema que es opresivo para las mujeres y restrictivo para los hombres, y restablecer el equilibrio y la armonía entre mujeres y hombres, y entre hombres y valores femeninos en la sociedad y dentro de cada uno de nosotros.\» ¿Y tu qué opinas?Te invito a hacerte las siguientes preguntas:·¿Qué sientes cuando oyes la palabra feminismo?·¿Consideras que el mundo es igualitario, equitativo?·¿Qué sientes que necesitas como mujer para poder lograr tus sueños y potenciar tu liderazgo? Para mí, es un tema que sigo aprendiendo y que me sigue pidiendo que escuche e integre en mí misma. Y les dejo otra cita de otra mujer líder global a quien tuve la oportunidad de conocer y saludar brevemente: Christiana Figueres, arquitecta del Acuerdo de Cambio Climático de Paris:\»Mujeres y hombres necesitamos unir fuerzas y maximizar nuestro potencial conjunto y colectivo para poder mejorar el mundo. Creo que la complementariedad de ambos enfoques que traeríamos entre ambos géneros es justamente lo que necesitamos. No podemos movernos hacia adelante de manera significativa usando un solo enfoque. Se necesita un equilibrio\».  Necesitamos tanto características femeninas como masculinas para transformar el liderazgo. Y para los hombres, se necesitan las mismas cosas: necesitan equilibrar sus características masculinas con características femeninas para tener un mayor impacto. Esta necesidad de equilibrio es tan cierta para una persona como lo es para una familia, una organización, un país y sin duda, para que el planeta se pueda equilibrar. El problema es que hemos tenido una dominancia del liderazgo con características masculinas durante miles de años. Si las mujeres tenemos las mismas oportunidades para contribuir a la condición global, podremos crear un mundo más seguro, más justo y más próspero. Podemos crear los emprendimientos con propósito que el mundo necesita y traer nuevas formas de liderazgo regenerativas. Un bienestar universal creado por una participación universal. Te invito a empoderarte y vivir un liderazgo auténtico para romper paradigmas y techos de cristal con mi libro, Hablando con Dragones, puedes obtenerlo acá. Un abrazo de Musa, Alejandra Torres.

¿Qué es el feminismo? Leer más »

Los Arquetipos de las diosas

Entonces, como veníamos hablando sobre el mundo y las narrativas de lo femenino y lo masculino, profundicemos más acerca de los arquetipos del Sagrado Femenino. Reavivemos sus historias, conectemos con estas miradas. Acá recuento algunas de estas historias. No pretendo abarcar ni tampoco reducir ni ultra-simplificar el tema, solamente les pinto un brochazo de algunas de estas mitologías. Y les propongo que de acuerdo con las que más resuenen a nivel profundo interior desde el cuerpo y la emoción, sientan que pueden acudir a ellas y sentirse fortalecidas y apoyadas por ellas. Acá les propondré unos ejercicios para esto. Primero, ¿qué es un arquetipo? Carl Jung, reconocido sicólogo y discípulo de Freud, propuso el término, al darse cuenta que nuestra conciencia contiene una gran cantidad de información a nivel subconsciente, que se manifiesta a través de sueños y símbolos. Entonces, por debajo de nuestro ego y nuestra mente, tenemos un iceberg subterráneo de información, creencias, percepciones y asociaciones. Incluso existe una serie de memorias, percepciones y creencias guardadas en nuestros subconscientes que son compartidas y comunes tanto con civilizaciones pasadas como presentes; esta información compartida Jung la llamó conciencia colectiva. Entre más personas y civilizaciones hayan tenido esta información, más fuerte es su presencia en nuestro subconsciente. Cuando hay un fuerte símbolo colectivo compartido, este se convierte en un arquetipo. Un ejemplo de un arquetipo es una imagen de una cruz, o de un ángel. Al ser imágenes que han tenido, y tienen, gran importancia simbólica y espiritual, sentimos un entendimiento más profundo al ver estas imágenes que si estuviéramos viendo una imagen de, por ejemplo, un paquete de papas. Ellas literalmente resuenan en nosotras porque son arquetipos que se han guardado en nuestro memoria y conciencia colectiva. Por esto, en el siguiente ejercicio te invito a que trates de sentir la fuerza de las siguientes imágenes, no desde tu mente, sino desde tu cuerpo. Las diosas como guías para tu camino de transformación y liderazgo… En el inicio de nuestra civilización, han surgido imágenes, o arquetipos, de diosas y guardianas de lo sagrado. Al principio, las civilizaciones crearon su imagen de Dios como una mujer. Y luego fueron incorporando dioses masculinos con los femeninos, hasta que surgieron las religiones que cortaron con esas prácticas y empezaron a adorar a los dioses masculinos. Las mujeres santas han sido veneradas en diferentes momentos como representantes de lo sagrado y espiritual – incluso María y María Magdalena son veneradas en Europa en algunas de las iglesias más importantes, hoy en día (por ejemplo la Madeleine y Notre Dame en Paris, son iglesias construidas para adorar a las santas). Pero hay muchas diosas, de diferentes culturas. Las imágenes que comparto a continuación son una pequeña muestra de diosas de diferentes culturas (Goddess Tarot diseñado por Kris Wahlderr), pero existen muchas más. Te quiero proponer un juego. Cierra los ojos, toma tres respiraciones profundas. Vuelve a abrir los ojos, y mira las imágenes, y sin pensarlo mucho, escoge la que más te llame la atención. Y la que escojas, es tu diosa para ti y tu proceso de transformación, liderazgo y propósito. Puede ser un mensaje para el momento en el cual estás viviendo. Puede ser tu diosa que te acompañe siempre. Sus cualidades te darán fuerza, su imagen te llega al inconsciente. Escogerla no es un proceso racional. Estás conectando con tu inconsciente, respondiendo a un arquetipo, y armonizando tu interior con tu exterior a través de este simple ejercicio. Si quieres que te demos un mensaje personalizado de cada Diosa que escogiste, escríbenos a musascomunidad@gmail.com y te mandaremos este mensaje a  tu correo. Algunas prácticas que puedes usar para seguir profundizando acerca de tus diosas guías son: Pinta tu imagen de diosa y ponla en un lugar especial. Podrás también hacerle un altar, con elementos que desde tu intuición te guste usar. Compra un tarot de cartas de diosas, y acude a él cuando tengas preguntas sobre tu vida y quieras profundizar en ti misma. Lee la historia de estas diosas, profundiza en las culturas que más te llamen. Es posible que en tus sueños o en tus meditaciones te llegue alguna imagen, dibújala o escríbela, expresa desde tu alma esta imagen. ¡Te deseo que te conectes con tu Diosa interior, y que vivas una vida llena de magia, propósito y  poder femenino! En mi libro Hablando con Dragones te cuento mi historia de conexión con mi Diosa Interior y el camino que recorrí para ser la heroína de mi vida. Te invito a leerlo en mi Paquete de Poder, Impacto y Propósito acá. Un abrazo de Musa, Alejandra Torres

Los Arquetipos de las diosas Leer más »

¿Por qué hablar de lo femenino? Una mirada a nuestras historias.

¿Por qué hablar de lo femenino? Una mirada a nuestras historias Imagínate dos hilos de ADN. Ambos se entrelazan, el uno con el otro, para conformar esa hermosa imagen de escalera en espiral que todos conocemos. Ahora imagina que uno de los dos lados se fuera poco a poco deteriorando, debilitando, socavando. ¿Qué pasa con tu imagen? Inevitablemente, esa escalera se va contrayendo y cayendo sobre sí misma. Y así es como construimos nuestra sociedad imperante desde hace 2000 años. Con un lado más débil que el otro, fuimos construyendo mayoritariamente sobre un lado de la espiral, mientras que dejamos de alimentar y nutrir la otra baranda de la escalera que nos sostiene. Y por eso, vivimos liderazgos rígidos y con mirada a corto plazo con los que estamos llegando a una situación insostenible sin precedentes, cuyos síntomas incluyen el cambio climático, la escasez de nuestros recursos naturales y la contaminación de nuestro planeta. ¿De qué estoy hablando? Las civilizaciones más antiguas se inclinaban a la Madre (o lo que se refiere como lo “femenino”). Las primeras civilizaciones que surgieron en Egipto, India, y Grecia, así como las sociedades indígenas de nuestro continente, fueron civilizaciones prósperas y abundantes. Ellas veneraban a la Madre Tierra y entendían la conexión intima que tenemos los seres humanos con nuestro planeta. Crearon símbolos y diosas, rituales para nutrir y regular a los elementos y una fértil expresión espiritual, alimentando su conexión con la tierra, las semillas, y los ciclos naturales. Las mujeres tenían un papel importante en el cuidado de estos elementos, y como sacerdotisas cuidaban el fuego, iniciaban a los hombres en temas sagrados y espirituales, y compartían saberes sobre el cuidado y salud de la comunidad. Fueron sociedades más igualitarias, y fue en la antigua Grecia que surgió el primer modelo de la democracia (palabra que proviene del griego demos = personas y kratia = poder, literalmente significa el poder de las personas), el cual inspiró nuestros modelos de gobierno más recientes. Y luego, la balanza se empezó lentamente a inclinar hacia el otro lado. Por un lado, la antigua ciudad de Roma y la Iglesia Católica comenzaron a centralizar un nuevo tipo de poder, basándose en controlar a la Madre Tierra, buscar el dominio de lo racional sobre lo emocional y corporal, y erigir estructuras de dominio conocidas como “masculinas\». Lo más importante es que, como sociedad, se transformaron nuestras historias y narrativas. Pasamos de venerar a la Madre e inclinarnos hacia ella, sus ciclos, y elementos naturales, a priorizar el dominio del hombre, su control sobre la Tierra y su mente. Un mito que ayudó a quebrar las narrativas anteriores fue el que explica el nacimiento de Roma. Se postuló que los semidioses romanos Rómulo y Remo, quienes fundaron la ciudad, no tuvieron madre entonces fueron criados y amamantados por una loba. En ese momento de la historia se generó en las narrativas y simbología, una ruptura con la Madre. Roma y sus estructuras de poder fueron construidas sobre esta mitología que afirma la dominancia de lo masculino sobre lo femenino. Otra narrativa fue forjada por la Iglesia Católica y sus textos sobre las mujeres. Primero, afirman que la mujer nació de la costilla del hombre y fue hecha para servirlo. Segundo, cuentan cómo fue Eva la que incitó a Adán al pecado comiendo de la manzana de sabiduría que le ofreció una serpiente, y que el castigo dado por Dios fue tener partos con dolor. Esta imagen es poderosa, porque no solo refuerza que las mujeres con conocimiento son subversivas, cosa que luego fue llevada a extremos durante la Inquisición, sino que se resignifica a la serpiente, que fue símbolo antiguo de transformación y espiritualidad en las antiguas civilizaciones matrilineales, a verlo como instrumento malévolo. El arte y las imágenes que hoy existen en la Capilla Sistina refuerzan y perpetúan estas historias. Una vez establecidas las nuevas narrativas, se empezó a justificar un nuevo modelo de poder y domino de explotación de lo femenino. Se implementó a gran escala un sistema de colonización, explotación y dominio sobre la Madre Tierra que consiste en invadirla y y saquearla a ella, a las culturas indígenas y a los cuerpos de las mujeres, los cuales se convirtieron en un bien robable y violable por los hombres. Este modelo de poderío y dominio continúa hoy en día: lo único que ha cambiado han sido las herramientas y armas cada vez más sofisticadas con las cuales se practica. -Escultura del Rapto de Las Sabinas. Entonces nuestra civilización se ha dedicado a fortalecer desproporcionadamente un lado de la espiral, el lado que tiene que ver con la razón y la mente, controlar y planear el futuro, el dominio y la explotación. Y ha dejado de ver y nutrir el otro lado, el cual tiene que ver con la veneración a la vida, a cuidar el presente, a nutrir a la Madre Tierra, y al mundo de las emociones, al cuerpo y sus sentidos. ¿Por qué es importante ver nuestra historia? Porque si nos imaginamos peces, el agua de nuestra pecera consiste de todas esas narrativas e historias que nuestros antepasados sembraron y que continúan alimentando nuestra agua. Nuestro ADN contiene trazos de todo esto, nuestras abuelas y abuelos vivieron y creyeron en estas narrativas. Este es el agua de nuestra pecera, lo que llamamos un “paradigma”. Haz un ejercicio. Siéntate con esto, imagina tu pasado, tus antepasados y/o tus vidas anteriores si eso crees, siéntate con tu historia. Nosotras, como mujeres, tenemos la capacidad de nutrir el otro lado de la espiral; de recrear y rescatar historias antiguas sobre lo femenino  y de balancear los dos lados de lo “femenino” y lo “masculino” en un verdadero liderazgo equilibrado, y en la gestación de empresas con propósito que nutran y generen valor al entorno; para así, recrear una sociedad viable, próspera, abundante y con mayor equidad. Te invito a revisar tus narrativas e iniciar tu camino de transformación, propósito y liderazgo en equilibrio, con mi Paquete

¿Por qué hablar de lo femenino? Una mirada a nuestras historias. Leer más »

El ABC de la Transformación. Cap 4

El ABC de la transformación – Capítulo 4. “El Saber que Sabes” Y finalmente, después de muchos aprendizajes, errores y aciertos, llegas a la cuarta etapa de la transformación y al amor propio que es, El saber que Sabes. Porque después de un camino largo e incierto, poco a poco tu energía cambia. Y poco a poco, comienzas a manifestar una vida plena, en todos los aspectos. Porque al hacer cambios en lo que ya no es para ti, y luego de soltar y honrar tu pasado, comienza a llegar lo nuevo: nuevas formas de liderar, gestar emprendimientos con propósito, crear una vida plena y abundante. Imagínate escribir al final del año, o de tu proceso, un resumen de lo que este camino ha representado para ti. Comienzas: \»Este ha sido un año extraordinario para mí…\» ¿Acá qué escribirías?, deben ser cosas como: ~Realmente he encontrado mi nuevo propósito de vida. He lanzado emprendimientos desde ese propósito, he iniciado proyectos nuevos y me siento apasionada, comprometida, productiva, utilizando mis talentos por completo, relacionándome con un grupo estimulante de personas y aprendiendo de manera significativa. ~Estoy ganando más que suficiente al mes y he logrado superar mis propias creencias sobre la abundancia que podía llegar a mi vida. ~Tengo capital suficiente para invertir en viajes, mi proyecto de vida, mi arte, ahorros, y en mi familia. ~Mantengo mi felicidad y satisfacción en todas las dimensiones de mi vida, especialmente las relaciones, la salud y simplemente la diversión. ~Disfruto alimentando conexiones profundas. ~Me siento saludable, flexible y fuerte. ~Tengo tiempo para aquellos a quienes amo. ~Tengo tiempo para viajar, disfrutar de la vida y explorar. ~Continúo desarrollando mi proceso espiritual de transformación, con tiempo para rituales, creación, conexión a cristales, ciclos lunares, meditación, y expresión artística. Aprendo nuevas formas de desarrollar lo sagrado femenino, y continúo manifestando y equilibrando mis aspectos femenino y masculino en mi liderazgo y mi vida. ~Continúo desarrollando una verdadera conexión de alma gemela, trascendiendo mis miedos, conectando desde un lugar profundo de compasión y amor, con suficiente tiempo, energía y compromiso para disfrutar y desarrollar la conciencia de mi alma a partir de este amor multidimensional. ¿Acá qué escribirías?, deben ser cosas como: ~Superar mis creencias limitantes, que incluyen la culpa y no sentirme lo suficientemente digno. ~Alcanzar nuevas formas de prosperidad financiera derivadas de mi propósito. ~Aprender a equilibrar la vida y el liderazgo desde la nueva forma de manifestación, desde lo femenino y mi propósito. ~Volver a tener la disciplina en mis rituales personales de salud. ¿Acá qué escribirías?, debes hablar sobre cuál sería tu imagen o metáfora de tu diosa interior, en quién te quieres convertir.  Acá algunos ejemplos: Una diosa del amor que tiene el coraje de trascender, transformar y realizar la alquimia real de su proceso de amor y conciencia. Una sacerdotisa que tiene un poder femenino profundo de creación y manifestación y puede canalizar la verdad, la sabiduría, la claridad, el liderazgo y el propósito. Una curandera chamán, que puede curarse a sí misma y a los demás profundamente, y mantener y desarrollar una conexión con la tierra. Si deseas iniciar tu camino de transformación, puedes hacerlo a través de mi libro Hablando con Dragones, en mi Paquete de Poder, Impacto y Propósito, acá. En él te entrego herramientas claras y te cuento, paso a paso, cómo logré hacer alquimia con una vida que parecía ser predestinada. ¡Porque te deseo un camino de manifestación, de la vida soñada en cada uno de los aspectos de tu vida. No te mereces nada menos! Un abrazo de Musa, Alejandra Torres 

El ABC de la Transformación. Cap 4 Leer más »

El ABC de la transformación. Capítulo 3

El ABC de la transformación. Capítulo 3. “El No Saber que Sabes” Y va pasando el tiempo, y te das cuenta de que emprendiste un camino del alma y del corazón. Un camino hacia el amor incondicional, el propósito y la transformación. Acá es cuando empiezas a entender cómo es vivir desde el corazón. Y hay veces que quisieras regresar, pero ya no puedes. Les cuento una historia… Julio 2015 “Este es un camino totalmente incierto, sin ninguna garantía. Sin ninguna certeza. Con la soledad, el dolor y el amor brotando por cada poro, con la cara roja de la culpa y la vergüenza, porque amé demasiado, me tropecé y deambulé torpemente. Caminé en círculos, sin llegar a ningún lado, con los ojos vendados y sin encontrar mi verdadero centro, mi propósito. Busqué a mi corazón tanto y con tanta hambre que con mi mano rasguñé la piel de mi pecho y lentamente esta armadura se fue abriendo, con dolor y sangre, con cada rasguño más profundo fui labrando un camino, abrí mi piel y mi pecho, metí mi mano, saque mi corazón y lo levanté al frente mío. Y me dejé guiar por eso que llamamos corazón pero que son las emociones y el alma. Las emociones caprichosas y cambiantes, el alma esencial y duradera, el centro y la paz. Por qué están tan cerca una de la otra, no lo sé; estos dos aspectos tan duales, tan distintos… Pero este camino es todo menos paz. El camino de transformación, propósito y liderazgo está lleno de letreros falsos que te indican una salida, y que luego llegan a un claro en la mitad del bosque donde tu única opción es devolverte por donde venías y, con la mirada baja y triste, volver a retomar. Y además es un camino donde sabes que ya no puedes regresar. Porque una vez tu corazón lo sacas así del pecho, en esta búsqueda insaciable, este ya no te cabe donde estaba antes. Y tu única opción es llevarlo así, ridículamente y ostentosamente al frente tuyo, por donde vayas. Así, desprovista de mi usual armadura, vulnerable como un gusano totalmente blando color rosado albino que nace sin ojos y sin nada duro que lo proteja. Así salí. Y así camino. Como un gusano, siento absolutamente todo. Siento un dolor desgarrador, siento el detener del tiempo; porque cuando estás así tan vulnerable, todo se siente mil veces más y más lento que en la vida normal. A veces hay días tan desesperanzadores que tengo unas ganas enormes de cavar un hueco y meterme allí dentro, y volver a lo conocido, a la certeza del ego, a todas los castillos de naipes que durante años construí con fría lógica y extrema precisión, a un liderazgo inflexible y agotador, al control de mis emociones y circunstancias, al control de todo y de todos, pero más importante, aún al rígido control de mí misma. Y así volver a un corazón chiquito pero hermético. Oculto, seguro. Donde todo parece perfecto visto desde afuera. Pero ya no puedo volver, ya no puedo volver a mi lugar seguro, estoy acá como un gusano sintiendo el aire que me roza la piel, y sufriendo cada ondulación del camino, cada soledad más profunda que la anterior, cada paso en falso más profundo y costoso…qué ironía que caminar el camino del corazón te lleve a dudar de tu mismo corazón de una forma tal que sientas a veces la imperiosa necesidad de cubrirlo, de no dejarlo sentir tanto, de cerrarse para poder tener la fuerza y el coraje de continuar.” Si sientes esto, ya empiezas a ver que ese camino de la transformación es el del amor propio, y le cuesta al corazón abrirse, le cuesta al ego soltar sus viejas formas de pensar, liderar y de actuar. Pero empiezas, casi sin darte cuenta, a: Ya aún no Sabes todo lo que sabes. Pero ya Sabes. Te invito a reconectar con tu interior e iniciar tu camino de transformación con mi libro, Hablando con Dragones, con el cual podrás autoexaminarte y aplicar herramientas tangibles para tu sanación y empoderamiento. Adquiérelo acá y obtén de manera gratuita acceso a mi MasterClass Manifiesta tus Sueños y a nuestra Comunidad Exclusiva de mujeres líderes y emprendedoras en procesos de transformación. Un abrazo de Musa, Alejandra Torres.

El ABC de la transformación. Capítulo 3 Leer más »

ABC de la transformación. Capítulo 2

El ABC de la transformación – Capítulo 2. “El Saber que No Sabes” Y si decides entrar al camino de la transformación, para encontrarte a ti misma a veces tienes que tumbar las paredes que te rodean. Y viene la segunda etapa del camino del amor propio y la transformación. El Saber que No Sabes. Esto impulsa tu aprendizaje, te amplia los horizontes, y comienzas a labrar tu camino del aprendizaje y sabiduría. Y para esto, les cuento una historia… “Erase una vez un Paraíso, y Eva andaba con su Adán. Felizmente y ciegamente andaba desnuda en el Idilio. Como una niña dando vueltas en un tiempo sin tiempo. Y luego se le atravesó una serpiente, tentadora y con un delicioso pie de Manzana Verde. La serpiente la miró profundamente a los ojos, y pareciera penetrar su alma. La entendió y la miró, y con esa mirada fue suficiente para despertarla del largo sueño en el que andaba. Y la serpiente le ofreció ese bocado, diciéndole que si lo tomaba no había marcha atrás. Pero que este fabuloso y delicioso, aromático pie de Manzana le daría conciencia y conocimiento. Y algo en ella despertó, y ella quiso probar. Ella lo tomó en sus manos, y vió las manzanas verdes y brillantes, jugosas y tentadoras. Y ella las olió, su olor crujiente y fragante como la limonaria. Se detuvo un momento, entendiendo que de ahí en adelante se desprendía un camino nuevo, sin regreso, y que su camino y su manera de ser en este mundo, de estar en su Paraíso, ya no iba más. Sabía muy bien las consecuencias de este acto. Pero algo en ella también sabía que no tenía otra opción, y que su única opción en el camino del despertar, en el camino de la Transformación y la búsqueda de su Yo más profundo, era probar ese delicioso pie de manzana. Y se llevó el pie de manzana a los labios. Probó su dulzura, su jugosidad ácida y dulce, probó la carne y su jugo le llegó a cada célula de su cuerpo. En ese instante, en su cuerpo se empezó a desenroscar una lenta espiral de ADN. Se explotaron células y neuronas, hicieron sinapsis en su cerebro conexiones ya establecidas y se abrieron nuevas. Se aceleró su metabolismo, le dio humedad en la piel y en los ojos. Y sintió que tenía adentro de su cuerpo una réplica de la gran Serpiente que tenía al frente, y esta Serpiente se desenroscaba desde la base de su columna y subía hasta su tercer ojo, pasando por todos sus centros energéticos, activando cada centro de energía, pasando por lugares claros y también por lugares oscuros. Y finalmente activaba todo su corazón y su mente, y empezó a brotar luz. Y ella empezó a cantar. Su voz no la conocía al principio. Primero era una voz delgada y pequeña, pero con cada entonación se volvía más fuerte, gruesa y poderosa. Era su voz. Era su alma que brotaba a través de sus pulmones y su boca. Era su conciencia que le daba fuerza interior. Y ella se miró desnuda, y se avergonzó. Y se vistió de manzanas verdes. Y descalza emprendió su camino en la arena, sus huellas solas, pero suyas. Cantando sus cantos. Mirando al horizonte.” Para convertirte en Heroína, transformar tu historia y emprender tu camino de propósito, tienes que: Salvarte. Si estás en una situación donde no sientes amor ni crecimiento, es un acto de amor propio crear un espacio sano para tu transformación, y liderar tu camino. Amarte. Cuídate con todo el cariño, regálate espacios para meditar, para hacer arte, para caminar, para explorar qué te gusta, qué te llama la atención, cuál es tu propósito. Escucha tu intuición. Ella es tu brújula. Ella te va diciendo qué necesitas aprender, cuáles son los anhelos que tienes para que los vivas, y así vayas recuperando esas partes tuyas que fuiste dejando en el camino. Te deseo un camino vulnerable y auténtico, porque ese es el verdadero crecimiento. Por eso, me abrí a mi vulnerabilidad y a mi historia personal de transformación al escribir mi libro Hablando con Dragones, para compartirte cómo aprendí a sanar y transformar mi vida para liderar en equilibrio. Puedes obtenerlo acá dentro de mi Paquete de Poder, Impacto y Propósito. Un abrazo de Musa, Alejandra Torres.

ABC de la transformación. Capítulo 2 Leer más »

Scroll al inicio